Artículos

Mi primera vez...

Publicado en Martes, 13 Noviembre 2012 Escrito por Amalia Palma

Cuantas primeras veces habrá en la vida. La primera comida, los primeros pasos, la primera caída, el primer amor, “aquella” primera vez, etc. La mayoría están relacionadas con algún aprendizaje en la vida, el que viene acompañado de golpes y porrazos. Incluso aquellos aprendizajes internos vienen con porrazos del alma, que duelen también!

Hoy, a mis 33 años, tuve una primera vez. La primera vez que me subí a una bicicleta sin que nadie me llevara del volante. Si!, tengo 33 años y no sé andar en bicicleta. Desde pequeña me atemoricé de las caídas. Lo siento, soy cobarde y romperme las rodillas en las piedras me daba pánico. Intenté varias veces montar en bicicleta, mi hermana intentó conmigo por años. Cada verano partíamos con mi bici roja al pasto (tuve bicicleta, una roja preciosa que me regaló mi padre), a intentarlo una vez más. Yo quería hacerlo, por ella, por su esfuerzo, pero no había caso. Me daba pavor y perdía el equilibrio.

Una vez terminé con un dedo morado de un pisotón que el profesor del momento me dio, producto de un enredo de pies ante mi desesperación al sentir que me caía de la bicicleta.

A estas alturas, ya sentía que la bicicleta y yo no seríamos amigas. Una vez soñé que volaba en una bicicleta y llegaba donde mis amigos, le gritaba a mi mamá y lloraba de emoción. Todo esto me ha llevado a pensar y asumir que parece que es más importante de lo que creo montarme en una bicicleta y comenzar a dar vueltas por las callecitas de Santiago.

Hace unos años conversando con un amigo descubrí que existía un grupo de mujeres que enseñaban a otras mujeres “grandes” a aprender a andar en bicicleta. En ese momento busqué en internet y me informé de esta agrupación: las macleta. Me encantó la iniciativa, pero ese año no me atreví más que mirar. El año pasado decidí que había llegado el momento de intentar subirme en uno de estos aparatos. Busqué a macleta y pregunté por un curso pronto. En julio comenzaban, y me empecé a preparar para este nuevo desafío. Lamentablemente mi cuerpo me jugó una mala pasada y terminé con una inflamación a la rodilla que me impidió hacer cualquier deporte y no pude tomar las clases. Esperé por todo este año y finalmente comenzó la escuela en Santiago. Me inscribí entusiasmada y hoy fui a mi primera clase.

Cómo todas las primeras veces, imagino que cuando aprendí a caminar habrá pasado igual, estaba nerviosa. Había mariposas en el estómago. Partí en metro al punto de encuentro, donde de lejos ya vi bicicletas esperando. Mariposas. Primero conocernos, saber un poco más de macleta y conocer con quienes compartiremos lo siguientes domingos intentando montarnos en una bici. Todas traen sus historias. Historias de terquedades como me dijo una chica, historias de temores, historias de desafíos. Todas queremos montarnos en este aparato, queremos ser parte de esta sociedad, pues muchas hemos sentido la falta de no saber andar en la bici. Las miradas extrañas cuando dices que no sabes andar, que nunca aprendiste. No sabes si es una mirada de reproche hacia tus padres por no hacer un mayor esfuerzo, o directamente hacia ti por no caerte, sujeto a la típica frase: “ para aprender andar en bicicleta hay que asumir que hay que caerse”. Bueno, les cuento a todos y todas ellos, que TODO en esta vida se aprende cayéndose y a golpes! CHAN! les aseguro que todas las que estábamos hoy hemos aprendido muchas más cosas en la vida y tenemos una historia sin la bicicleta….hasta ahora.

Arriba de la cleta!!, listas para nuestro primer ejercicio. Vamos todas montadas caminando y dándonos pequeños impulsos con los pies. De a poco alargando los pasos  y aguantando un poco más los pies en el aire para equilibrarnos. Partimos de a poco, todas temerosas. El sol nos alumbraba y nos irradiaba energía. Mi experiencia personal fue increíble. En un momento, no escuchaba a nadie, ni veía a mis compañeras, solo sentía felicidad arriba de ese aparato, sentía el viento en mi cara y que nada podía detenerme. Fue uno de esos momentos de plenitud que se guardan en un rincón del alma para momentos de urgencia.

Fueron dos horas que pasamos en la ciclovía, dando vueltas, caminando con la bicicleta. En un momento nos emocionamos con una compañera que se dio un impulso y pedaleo por un largo trayecto. Ha sido un día agotador. El resultado de este día en mi cuerpo se siente. Me duele la cola, los isquiones, esos huesos escondidos de la cola en los que se apoya el cuerpo en la bicicleta. Me duelen las manos, de tanto apretar el manubrio para no perder el equilibrio. Me duelen los brazos, por estar tanto rato sosteniendo parte de mi cuerpo para no caer.  Extrañamente me duelen las caderas, debe ser del esfuerzo de ir caminando sin pegarme con los pedales. Estoy cansada, pero estoy feliz.

Al partir al metro de retorno, después de este lindo encuentro de historias, me topé con un viejito que salía de su casa. Su casa era un cuarto de dos por dos, de latones, desde donde el salía con su terno de domingo y con olor a pino. Me emocioné al verlo, pensé en una frase que dijo una de las macletas al comenzar hoy “todas creemos que podemos hacer algo para mejorar Santiago”. Cuando vi a este viejito, me pregunté qué hacemos por mejorar el mundo, como cada de nuestras historias se conjugaron hoy para que todas las que estamos en clases nos sumamos de hacer de éste un mejor lugar para vivir. El viejito, me recordó mi trabajo, pensar en un mundo sin viejos, niños y niñas o  familias viviendo en un cuarto de dos por dos. Hoy me sumé a un nuevo proyecto desafiante por lograr un mundo, un país, un Santiago mejor. Me sumé al proyecto de bajarme del auto, de contaminar un poco menos, de hacer de las calles un lugar más agradable.

Hoy fue una gran primera vez.

TwitterFacebookGoogle bookmarkDel.icio.usDigg
Buy cheap web hosting service where fatcow web hosting review will give you advices and please read bluehost review for more hosting information.
Copyright © 2017 MACLETA - Mujeres Arriba de la Cleta. Todos los derechos reservados.
Joomla! es un software libre publicado bajo la Licencia Pública General GNU.
Free Joomla Templates designed by Web Hosting Top